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viernes, 14 de diciembre de 2012

Azar

Que hubiera sido de mí si aquel día no hubiera ido a esa fiesta después de un día cansado, antes de irme de viaje.

Una vorágine de sucesos ocurrieron a partir de ese día, la mayoría de ellos malinterpretados, otros cuantos inventados y los restantes más trágicos de lo que en realidad fueron para ella.
Ahí estaba ella sonriendo sin razón o debido a algo que todavía no entiendo y no creo ya poder estar en posición de entender. Eran sus rizos o su delgada figura algo hipnotizante, pudieron haber treinta super modelos en esa fiesta rogando por mi atención y yo las hubiera ignorado a todas; a veces pienso que algo tiene que ver su olor en ese encanto invisible que posee.
Platicábamos acerca de trivialidades, era una plática estúpida, ondulaba entre yo menospreciando su carrera y nuestras primeras experiencias sexuales. Moría de frío y yo lo disimulaba muy mal, durante mucho tiempo estuve intentando evitar ir al baño,pero cuando fue demasiado me rendí a mis urinarias necesidades; mi falta de tino hizo que sepan los que estaban que orinaba felizmente y ella  con su sinceridad siempre ausente gritó“Ciérrale a la llave”, provocado hilaridad en todos y un gesto de condescendencia por parte de la novia de un amigo.
Es usual que se menosprecie el valor que tiene el azar en nuestras vidas, si te detienes a pensarlo casi siempre las mejores cosas pasan por casualidad. Personalmente siempre me consuela o me engaño pensando que eventualmente algo extraordinario pasará sin que yo lo provoque, alguien me invitará un kibi, en el canal de Exa estarán pasando un concierto de Arctic Monkeys (esto en realidad pasó y así fuecomo los conocí) o me encontraré 20 pesos tirados.
Siempre le pongo random a mi reproductor de música con la esperanza que encuentre algo que no conozco y me guste. Una de las razones por las que no me gusta Subways es que al llegar ahí nunca tienes sorpresas, abres la puerta, te saludan y te preguntan cada aspecto posible de la manufactura de tu sándwich, además de que te hacen pensar, difícilmente encontrarás algo que nunca hayas probado, pues siempre escogemos lo que ya ha probado su eficiencia.
Ella es constantemente cero, si tú la llegaras a conocer verías a una chica alegre que parece disfrutar un sábado contigo hasta que éste se convierte en domingo, lo más interesante es que alguien poco observador podrá pensar en algo  parecido a la exclusividad. Ella es como el mar, siempre alegre, siempre azul para todos o casi todos.
Alguna vez le dije lo que dijera Oscar Wilde: Tú quieres a todo el mundo, lo que viene a
ser como no querer a nadie. Y ella me dijo “No cierto” con voz infantil y yo le dije, pero piénsalo, y ella me dijo“No cierto”.

domingo, 24 de abril de 2011

Amor Incondicional

Era sábado y ya sabía donde pasaría la tarde. No me molestaba ser rutinario, de hecho, lo disfrutaba. Hay gente que dice que si repites algo que te gusta durante determinado número de ocasiones, no te parecerá tan bueno como al principio, yo estaba en desacuerdo o al menos no había llegado hasta ese punto, y por ahora me atrevo a decir que tal vez nunca me sucederá. Me puse mi mejor camisa y mi pantalón menos roto, limpié mis zapatos y me puse doble ración de desodorante, solo por si acaso, también usé un poco de mi perfume para ocasiones especiales; y es que, después de varias semanas de visitarla cada sábado sin falta aún me seguía gustando como la primera vez.
Tomé un taxi a pesar de que estaba cerca del lugar donde la vería, la verdad es que no quería caminar por miedo a sudar, tengo que admitir que me sentía algo nervioso, como cada sábado. Llegué tan rápido que no me dio tiempo de pensar de que platicaría con ella en caso de que un silencio largo e incómodo quiera hacerse presente. Tomé unas mentas, no estaba seguro de querer besarla todavía pero tampoco podía decirle que no en caso de que ella me lo pida, después de todo ella me gustaba. Me encontraba en la entrada y no me animaba a pasar, me asomé en la puerta para buscarla y no la vi. Me entraron las dudas de siempre: ¿Será que me dijo a esta hora?, ¿Me dijo adentro o afuera?, ¿habré llegado tarde y se fue?.Mi celular estaba descompuesto así que no podía localizarla o ser localizado. Decidí entrar, pedir algo para esperarla y si ella no llegaba antes de que me termine mi cerveza, pediría la cuenta y me iría.
Olfateé mis axilas, revisé mis dientes, subí mis pantalones, metí la panza y entré. Miraba en las mesas para ver si ella ya estaba ahí, pero el lugar estaba algo oscuro así que no tenía muchas esperanzas de verla. Me senté y se me acercó el mesero y me preguntó si esperaba a alguien. Le dije que no, en caso de que ella no llegase no quería verme como un perdedor. Me trajo mi trago y comencé a beberlo muy lentamente, tardé quizá unos 20 o 25 minutos en beber un vaso y estaba a punto de retirarme cuando finalmente apareció. Vestía un atuendo bastante llamativo, así que todos la miraban fijamente cuando caminó hacia mí, un sujeto le tomó la mano cuando pasó junto a él, como invitándola a sentarse; me levanté indignado dispuesto a reclamarle, ella me vió le sonrió y le dijo algo al oído, él la soltó y asintió.
-Hola, pensé que no vendrías hoy ¿Quién es ese tipo?- Pregunté
-Te dije que aquí estaría y el tipo es un amigo, no tienes porqué enojarte- Me dijo sonriendo
-No tengo porque enojarme, no somos nada – respondí defensivamente
-Tienes razón no somos nada… pero si te enojaste, bueno ¿ya pensaste que haremos hoy?
-Pues no sé, lo que quieras.
-Tú eres el que decide siempre, jaja, por cierto que rico hueles.
-Gracias es un perfume que acabo de robar en el mercado- bromeé
-Jaja eres muy divertido, no como los demás- dijo ella y me tomó la mano
-Lo sé, además de divertido también soy muy modesto-
-Me gusta salir contigo, en verdad- dijo bajando la mirada, como apenada, algo que yo nunca había visto en ella
-Si en verdad me quieres, demuéstramelo- dije retador
-Te quiero más que a nadie, pero ni así te voy a dar descuento.

martes, 7 de septiembre de 2010

Percepción Diferente por Gallo

Esta historia tiene sus inicios una cálida mañana de domingo, después de un sábado social, que no es otra cosa más que una excusa que inventé para tomar, ya que en realidad me pasé el sábado social en mi casa viendo el futbol y tomando unas cuantas cervezas, como todos mis sábados sociales. Lo cierto es que era el último día del fin de semana y yo estaba descansando, era uno de los días mas tranquilos que había tenido en mi vida entera, o al menos desde que tengo unos 6 o 7 años, ya que no recuerdo absolutamente nada de los años anteriores, y creo que es una sabía decisión de dios (o varios dioses, no lo sé), ya que si recordara las cosas que hacía antes de los 6 años serían seguramente tan vergonzosas que no podría seguir viviendo; seguía pensando acerca de eso cuando sonó mi puerta. Era uno de mis amigos o al menos él creía eso. El en realidad era un sujeto bastante torpe socialmente, aunque siempre trataba de aparentar lo contrario. Se vestía con camisas de manga larga a cuadros metida estrictamente en el pantalón a la altura de su ombligo, se ponía chanclas con calcetines y se dejaba el escaso bigote que le salía sólo por los lados. Él media alrededor de 1.65m (estatura promedio en Yucatán) y tenía el pelo casi al ras. Hablaba algo rápido y en ocasiones tartamudeaba. Comenzó a hablar:
- Oye tú ¿que vas a hacer hoy?- preguntó inquieto y me lanzo una sonrisa un tanto rara, como si estuviera tratando de conquistarme.
- Pues no sé a lo mejor salgo con mi novia- mentira.
- No mames no sabía que tenías novia ¿Esta buena?- Preguntó al momento que guiñaba el ojo y sonreía.
- Hmm, yo digo que si esta bonita- al momento de decir esto, hice como que escuché algo y le dije: -oye me tengo que ir me estan llamando-
- Bueno entonces lo dejamos para la próxima, ya que tu no puedes le diré a unos bistecs que tengo por ahí- Dijo al mismo tiempo que me daba unas palmadas en la espalda.
- Ps para la próxima será- dije deseando que nunca llegara ese día.
Cerré la puerta y me dispuse a abrir otra lata de cerveza, la doceava del día, cuando de pronto reaccioné y me di cuenta que tenía un grave problema, era la última. Las horas caminaban una tras otra aunque no siempre a la misma velocidad y faltaba poco para que acabe ese domingo, parecía que el lunes lo apuraba a salir para poder comenzar su turno y amargar la vida de tantas y tantas personas, por fortuna no la mía, ya que, soy propietario de un consultorio. Y es que siempre me gustó la idea de ser mi propio jefe, aunque ahora me doy cuenta de que no soy más que mi propio empleado. Mis días en el trabajo no eran malos, aunque pensar que haré lo mismo por el resto mis días me deprime un poco; la verdad es que nunca tuve opción, ya que estudie esa carrera por amor (al dinero, claro está). No me arrepiento.

Unos cuantos días mas tarde me dieron ganas de salir con algunos amigos, mis viejos amigos de la escuela, así que me dispuse a contactarlos. Probé suerte con varios números de celulares que ellos me habían dado pero todos estaban fuera de servicio, siempre fueron unos vagos, no me sorprende que les hayan cancelado el servicio. Decidido a salir con ellos fui hasta casa del que había sido mi mejor amigo, llegué y toqué su puerta, me abrió el mismo y le dije:
- Que pedo, vamos a tomar dos ¿Te lanzas?- dije sin ocultar mi ánimo
- ¿Quien mas va?- preguntó
- Ps eres el primero al que le digo.
- Hmm no sé- no parecía estar muy convencido
- Dale no seas marica- dije tratando de motivarlo.
- Es que a lo mejor salgo con mi novia hoy- me dijo.
- Sale entonces a me avisas- le dije
- Si, cualquier cosa te marco.
Cerró la puerta y me reí, creo que mejor ya no voy a casa de los demás.

¿Piensas en mí?

¿Piensas en mí? ¿Recuerdas nuestros días bajo el sol?  ¿Sientes un hoyo en el corazón?  Al ver hacia adelante ¿encuentras el principi...